martes, 26 de marzo de 2013

Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia

Hoy recordamos el 24 de marzo de 1976, día que se realizó el golpe militar que dio origen a la dictadura más cruenta que soportó nuestro país. Desde la Biblioteca continuamos recordando los libros que fueron censurados en aquella época para que no ocurra NUNCA MÁS.
 
*Un elefante ocupa mucho espacio, de Elsa Bonermann
Entre los cuentos que contiene el libro, la autora narra la historia de una huelga de animales en un circo, propuesta por el elefante, “Víctor, un elefante de circo, se decidió una vez a pensar “en elefante”, esto es, a tener una idea tan enorme como su cuerpo….
ahí nomás les explicó a sus compañeros que ellos eran presos... que trabajaban para que el dueño del circo se llenara los bolsillos de dinero... que eran obligados a ejecutar ridículas pruebas para divertir a la gente... que se los forzaba a imitar a los hombres... que no debían soportar más humillaciones y que patatín y que patatán. (Y que patatín fue el consejo de hacer entender a los hombres que los animales querían volver a ser libres... Y que patatán fue la orden de huelga general...)”.
El libro de Elsa Bonermann en 1976, fue elegido para integrar la Lista de Honor del Premio Internacional “Hans Christian Andersen”, otorgado por la International Board on Books for Young People, con sede en Suiza.
Como consecuencia, la autora, hasta que terminó la dictadura, tuvo vedado el acceso a cualquier establecimiento de educación pública del país.


*La ultrabomba, de Mario Lodi y El pueblo que no quería ser gris, de Beatriz Doumerc. Sello Editorial Rompan Filas
En La ultratumba, Palanca, el patrón de una fábrica usa la publicidad para vender bebidas fabricadas con residuos de petróleo y en su ambición por ser más rico, le ofrece al rey crear una ultratumba. “Bien, dijo el rey, pero ¿cómo hacemos para convencer a la gente que haga la guerra por nosotros?”. Para eso, Palanca se hizo jefe de la televisión y en su noticiero todas las noches decía: “es lindo combatir y morir por mí y por el rey”. Construyó la ultrabomba, los aviones, los tanques y fusiles y se los vendió al rey por cien ultramillones.
Pero el piloto que volaba el avión y tenía que tirar la ultrabomba sobre el pueblo desobedeció y así empieza en toda la tierra una historia sin guerra.
*El pueblo que no quería ser gris, cuenta la historia de un rey al que no le interesaban las personas y sólo daba órdenes. Un día ordenó que todos pintaran sus casas de gris. Todos lo hicieron menos uno, que vio una paloma roja, azul y blanca y se le ocurrió usar esos colores para pintar su casa y esa idea se fue contagiando entre los vecinos del pueblo y llegó a la comarca cercana. “Y como pueden ustedes imaginar este cuento que acá termina por otro lado vuelve a empezar”.
Prohibidos el 3 de septiembre de 1976 por el decreto N° 1888.

*Cinco dedos, ediciones De la Flor
Es la traducción de un libro infantil escrito en Berlín Occidental, en el que una mano verde persigue a los dedos de una mano roja, que para defenderse y vencer se une y forma un puño colorado.
El cuento fue prohibido el 8 de febrero de 1977, por medio del decreto 269 por tener “finalidad de adoctrinamiento que resulta preparatoria a la tarea de captación ideológica, propia del accionar subversivo”.
Otros títulos prohibidos tanto infantiles como para adultos fueron: Jacinto de Graciela CabalLa historia siglo a siglo contada para niños, libro importado de España por Ediciones Paulinas fue retenido en aduana y no pudo ingresar al país, Niños de hoy, Nuestros muchachos y El amor sigue siendo niño de Álvaro Yunque editados por Plus Ultra, Los zapatos voladores de Margarita Belgrano, Dailán Kifki de María Elena Walsh, Operación Masacre, de Rodolfo Walsh, Rojo y negro de Stendhal, Las venas abiertas de América Latina de Eduardo Galeano, El principito de Anthony Saint Exupery.
 Texto extraído de Plan Nacional de Lectura :  Libros de Memoria viva http://planlectura.educ.ar 

viernes, 22 de marzo de 2013

La cultura y la censura


Al acercarse un nuevo aniversario del 24 de marzo, Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia no nos podemos olvidar que uno de los modos en que la dictadura buscaba controlar las maneras de pensar y sentir de los ciudadanos era la censura. Por eso desde la biblioteca hacemos un repaso por algunos de los libros infantiles y juveniles prohibidos durante la última dictadura militar en nuestro país. Volver a leerlos es recordarlos, pero también es comprobar el valor y la potencia que tiene la palabra. Los dictadores lo sabían: las palabras son poderosas y entonces para ellos eran peligrosas.
 * La Torre de Cubos, de Laura Devetach
Un libro que contiene muchas historias y cuentos que hablan de una nena que construye una torre de cubos que la lleva a mundos imaginarios, o una nena que dibuja en la pared de la cocina un pueblo y éste cobra vida, o de marineros de papel que quieren descubrir que es el mar, o un chico que se traga el silbido de un tren y forma un nuevo lenguaje, también un deshollinador desocupado que dibuja caminos de hollín y un monigote solitario que sale de la pared donde fue dibujado y se relaciona con un niño.
Entre todas estas historias, se encuentra también “La Planta de Bartolo”, donde Bartolo siembra una planta y al tiempo nacen cuadernos que el regala a los chicos del pueblo. Así los chicos, “escribían y aprendían con muchísimo gusto”. Pero sucedió que el vendedor de cuadernos se enojó: primero quiso comprarle la planta a Bartolo y como se negó a venderla, envío a la policía, pero en ese momento llegaron todos los chicos silbando y gritando. “Buen negocio en otra parte, gritó Bartolo secándose los ojos”.
La torre de cubos fue prohibido en la provincia de Santa Fe, el 23 de mayo de 1979, por resolución 480, donde se decía entre otras cosas: “se desprenden graves falencias tales como simbología confusa, cuestionamientos ideológicos-sociales, objetivos no adecuados al hecho estético, ilimitada fantasía, carencia de estímulos espirituales y trascendentes (…)centrando su temática en los aspectos sociales como crítica a la organización del trabajo, la propiedad privada y el principio de autoridad enfrentando grupos sociales, raciales o económicos con base completamente materialista, como también cuestionando la vida familiar (…)”.
Luego se prohibió en la provincia de Buenos Aires, Mendoza, hasta que se extendió a todo el país por decreto nacional.
El libro, al igual que tantos otros siguió circulando por otros canales: sin el nombre de la autora era incluido en antologías, o los maestros hacían copias a mimeógrafo y se los daban de leer a los alumnos.

 Texto extraído de Plan Nacional de Lectura :  Libros de Memoria viva http://planlectura.educ.ar (continuará)

sábado, 2 de marzo de 2013

Un nuevo ciclo escolar

Nos encontramos en la escuela para comenzar un nuevo ciclo escolar, lleno de expectativas y metas a cumplir.  Desde la Biblioteca les deseo que tengan un buen año 2013 para todos!